viernes, 8 de agosto de 2008

La Negra… heroína de las calles





Por blanka alfaro para la revista BCM WOMAN agosto

“De la calle”, “callejeros”, “chafitos”… son algunas de las formas en que muchas personas se refieren a los animales que tuvieron la mala suerte de nacer o vivir en las calles, se cree que porque viven en la calle no son “buenos”, como los “de raza”.

Todos los animales, incluso los que viven en la calle, son “de raza”; sí, de raza criolla, el resultado de la mezcla de varias razas, y no por ello tienen menor valor que los animales “de raza”; son igualmente fieles, cariñosos y agradecidos, además son ÚNICOS.

Así como repudiamos las actitudes racistas o elitistas entre seres humanos, de igual forma respetemos a los animales no humanos, ya sean de “raza” o criollos; no los discriminemos.

Son muchos los animales que deambulan por las calles, así conocí a La Negra, hembra criolla de un año; sentada afuera de una taquería olfateando el aroma para ver si con suerte se caía un trozo de comida para calmar su hambre de no sé cuantos días, en lugar de ello recibió una tremenda patada que la lanzó por el aire, la perrita chilló y salió corriendo. Cuando le reclamé al taquero que hubiese actuado con tal violencia, ni siquiera me miró.

¿Qué educación, sentimientos o pensamientos puede tener alguien que lastima a un ser más chico que él y además indefenso?

Ese día rescatamos a La Negra, descubrimos a una perrita sumamente inteligente, equilibrada, segura de sí misma, servicial y agradecida; pero había un problema, ¿quién la adoptaría?, la cultura animal que existe en nuestro país no favorece mucho la adopción de un animal criollo de más de un año, negro y de tamaño grande.

Por otro lado, desde hacía ya dos años Sandy Lowery (Maryland, usa) buscaba una perrita para Catleen, una joven de 20 años que nació con los brazos cortos y sin piernas; estaba en busca de una perrita que pudiera ayudar a Catleen a vestirse, a abrir el refri, apagar la luz, que la acompañara a la universidad, a los restaurantes; en pocas palabras, buscaba a una perrita que fuese sus manos y piernas.

Sandy es una de las mejores entrenadoras caninas, con 30 años de experiencia ha entrenado perros para actividades de guardia y protección, detección de narcóticos, asistencia, rastreo, problemas de comportamiento, perros sordos y otras. En las técnicas de entrenamiento de Sandy no hay cabida para la violencia, ha demostrado que se puede entrenar incluso al perro más agresivo sin siquiera levantar la voz; y para elegir candidatos no hace distinciones entre razas o apariencias.

Para Sandy es primordial que el perro sea feliz, que disfrute su vida y que las actividades que realice sean lúdicas para el animal y útiles para las personas, por eso de entre dos mil perros tiene que encontrar al indicado, ella podría entrenar a cualquier perro para este trabajo mas no significaría que el perro sería feliz haciéndolo, motivo por el cual paso dos años buscando al indicado.

La Negra es la perrita ideal porque es servicial por naturaleza, tiene el temperamento adecuado para ser un perro de servicio, es feliz ayudando a la persona que la cuida; además, la mayoría de las tareas que le enseñarán ya las hace de manera natural.

Cuando Sandy conoció a la Negra fue muy emotivo, a Sandy se le puso la piel de gallina y la alegría se le notaba; acababa de conocer a la perrita perfecta para Catleen, que vive en West Virginia en un departamento con una amiga, en adelante, y con la ayuda de Sandy, La Negra será una amiga y la compañera que ha esperado.

Sandy expresa que “Es el destino, por eso no encontré a ninguna perrita en dos años y La Negra no encontraba un hogar por más de seis meses, ella estaba esperando...y yo también […] Las calles son minas de oro en cuestión de perros, todos los perros que yo entreno para las diferentes actividades son perros rescatados de la calle”.

En ANIMAL AZUL estamos muy contentos porque a la Negra le espera una vida feliz y paradójicamente en su nueva vida al lado de Catleen será premiada las 24 horas del día por ser perro; por subirse a lugares, por agarrar cosas y moverlas, jalar cuerdas y hacer de todo, lo que está prohibido a la mayoría de los perros y por lo general sería motivo de regaño, castigo o hasta abandono.

¿Qué más podemos pedir como rescatistas si nos hemos encontrado con La Negra? ¡Nada más y nada menos que con una heroína de las calles!

1 comentario:

Charles X dijo...

Pues no se ustedes… pero yo tuve la oportunidad de conocer a la negra mientras esperaba a ser adoptada y la verdad es una perrita increíble... felicidades!!!